sábado, 6 de enero de 2018

Testimonios de nuevas voces sociales en el periodo 2017/2018.

Estamos ante el derrumbe de los partidos políticos y de los poderes fácticos que han estado gobernando España. Necesitamos nuevas voces y posturas que apoyen a quienes defienden los derechos constitucionales.  Los derechos y libertades vienen siendo pisoteados desde la utilización mezquina del poder. Quienes nos quieren oprimir han usado claramente dos métodos: la manipulación en la enseñanza y la posesión de los medios de comunicación.

He aquí una postura dificil del grupo que se denomina Hazte Oir.; A los objetivos claros que han tenido desde su inicio vienen añadiendo otros que nos pueden parecer más ajenos, o más desconocidos. Pero comparándolas con los egoismos absolutos de los partidos de la corrupción o de los separatistas que quieren hundir al barco aunque nos hundamos todos con él, no hay color.

Más que buscar quiénes son los que dirigen este grupo, deberíamos fijarnos más en la catadura de quienes intentan impedir su actividad.


Sobre este tema: conferencia explicando la  llamada "ideología de género"
https://youtu.be/jS8vQj0S828

2 comentarios:

Maria dijo...

NO me convences!!! Si esta es la solución...Buena nos espera!!!

angel dijo...

Gracias, Maria. Se agradece cualquier comentario porque son contados. Solo las estadísticas de lectura que da Google muestran que alguien me lee. Por aquí por Soria se presume de haber sido siempre gente instruida, al menos en leer y escribir, pero no parece que estas cualidades se ejerciten.

Hace muy pocos días he empezado a utilizar un teléfono movil con pantalla, y ahora comprendo por qué si la gente mayoritariamente se ha pasado a usar los móviles, no suelen hacer más que jueguecitos de bolitas moviéndose o leer solo titulares. Tal vez sea por novato, pero donde esté el ratón, el teclado y la pantalla grande....

Sobre tu comentario, no sé cuál de las dos alternativas nos espera, pero hay una que me da más miedo que otra en cuanto te quita más libertad de pensar por imponer leyes que incluso penalizan el pensamiento.